Fernando Signorini: «Hoy el deporte es una patología»

Fernando Signorini

Fernando Signorini, preparador físico y ex ayudante de Diego Maradona, charló con Redonda Sport y habló de su visión en cuanto al fútbol actual, y dejó un recuerdo del «10».

Fernando Signorini fue muy crítico con el presente futbolístico argentino y mundial. Se expresó sobre la forma en la que la sociedad evalúa a los jugadores y su impresión del deporte en cuanto a negocio y, en esa línea, le tiró un palo a la Asociación de Fútbol Argentino por no estar a la altura.

-El fútbol ha cambiado mucho desde el «fútbol viejo» de los 80 o los 90, ¿coincidís?

Por supuesto, el fútbol cambió y es algo que no parece tener solución inmediata. Es más, para mí eso no tiene solución. Hoy sigue siendo una pasión, todavía, pero el negocio es perverso, miserable; a mí personalmente me saca las ganas de ver fútbol. Yo creo que la premisa para la que se creo el fútbol competitivo y de masas era otra, hoy se parece a lo que era, pero ya no es más lo que fue.

-Hoy es todo más físico, los jugadores ya no parecen futbolistas, si no aviones.

Hoy se juega tan mal y se cometen tantos errores en los pases que uno se ve obligado a correr más. Los equipos que menos corren son los que mejor juegan. En España se hizo un estudio de cuánto corrían los equipos, y resultó que los seis equipos que mas corrieron fueron los que ocuparon los últimos puestos.

-¿Que lugar ocupa el estado anímico de un deportista en el desarrollo de su trayectoria y qué espacio ocupa en los clubes?

El estado anímico es algo determinante para todos los seres humanos. Hoy, los chicos que están en el fútbol tienen una presión incomprensible que baja de los medios y de buena parte de la sociedad; esos chicos no están preparados, llegan muy jóvenes y se tienen que hacer cargo de la pasión de millones. Por eso, para mí, entrenar es antes que nada educar, porque pueden pasar cosas como las de Santiago García. Yo creo que quien acerca a sus hijos al deporte se equivoca, porque hoy es un patología. Los chicos deberían estar protegidos, no puede ser que el fútbol se haya convertido en eso.

-¿Cómo se educa a los chicos para que cuando llegan a primera no sientan esa presión?

Es algo muy complejo, pero más complejo es educar a la sociedad que le reclama una perfección que, si se las exigieran a sí mismos, esto no sería Argentina, sería Noruega. Todos llenamos de exigencia a los demás para que nos den, pero muy pocos están dispuestos a dar a cambio de nada. Si el fútbol como elemento formativo no puede transformar su propia realidad entonces no sirve para nada. Por eso invito a todos los que estamos involucrados a que reaccionemos y no seamos como el sistema quiere que seamos, si no como nosotros pensamos que deberíamos ser.

-¿Sentís que la Asociación del Fútbol Argentino y los clubes están preparados para acompañar a los jugadores?

Se debería hacer una refundación del fútbol y de sus valores. El deporte fue creado para preservar y mantener la salud de quienes lo practican y, sin embargo, hoy se pone en riesgo y la vida no importa. El que debe reaccionar es el Estado a través del Ministerio de Cultura. ¿No es extraño que en AFA no haya gente vinculada a la cultura, pero si al negocio? Los padres llevan a los chicos con la ilusión de que el deporte les haga bien y por ahí te lo devuelven muerto.

-¿Te gusta algún equipo de Argentina hoy?

No, ninguno. Yo he visto equipos maravillosos con jugadores extraordinarios y, como decía (Adolfo) Pedernera: «Lo que veo ya lo vi y lo que vi no lo veo más», y eso no se ve más porque han cambiado las pautas culturales. Yo tuve la suerte de indagar a los mejores futbolistas argentinos de los últimos 40 años y todos me dicen lo mismo: Que antes jugaban sin las presiones y por divertirse, y ahora a los chicos se les exige responsabilidad; se privilegia el ganar sobre el formar. Estamos metidos en un lío bárbaro y no hay reacción.

-Para finalizar, ¿Qué te dejó Diego?

Sería más fácil decir qué no me dejó, porque me hizo vivir una vida maravillosa. Yo estaba retirado, con una vida gris y opaca y el la transformó en una vida que ni en mis mejores sueños la hubiera imaginado. Conocí personalidades del arte, la política y de todas las disciplinas que lo iban a ver a él, porque no era un atleta que jugaba al fútbol, era un artista que jugaba al fútbol. Fue un personaje que transcendió al fútbol. Causó eventos socio-políticos inconmensurables como en Napoli y yo hoy no sé si la sociedad permitiría a otro como el. Era un personaje que se reveló contra el poder establecido y las máximas autoridades sociales, y esa es la parte más interesante de Diego.

Por Antonio Marcos Rizzotti.

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